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MUESTRA DE DIBUJO
Los trazos ordenados tienen la magia de poder crear vida. Múltiples, miles de diminutas lineas se ordenan armoniosamente para conformar un organismo plástico. Estas criaturas, tienen una vida sin ningún paralelo con los humanos, pues ellas nacen, crecen y mueren con una relatividad muy propias. Luego de nacidos se independizan en forma absoluta de la persona que los concibió, entonces todo lo que le suceda dependerá de los sucesos que se manifiesten en su entorno.
Estos entes están hechos a semejanza de sus creadores, física y síquicamente. Su aspecto físico puede causar repulsión o admiración, sin contar con otras tantas reacciones que puede producir en los humanos. La personalidad de estas criaturas, es algo más tenue y su sutilidad suele pasar algo inadvertida, la personalidad humana se verá identificada en ellas como cuando se mira ante un espejo, lo igual atrae a lo igual. El mundo síquico de estas entidades es desconocido casi por completo, por no decir totalmente, sin duda posee toda una pluralidad sicológica y actuará de manera subliminal sobre su entorno; estas características sicológicas que sin duda son la copia exacta que salió del interior de sus autores se pondrá de manifiesto y transmitirá su contenido. Estas características sicológicas son dictatoriales, piden que se las imite y es casi imposible librarse de sus efectos...
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PAISAJE |
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Lapicero, sobre papel. ( 100 x 90 cm.) |
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Trabajan los elfos |
entre el incienso de las oraciones |
modelando las sombras del día. |
Pincelan el primer arrebol |
pulverizando rubíes: |
son pétalos de vigilia |
en el éter de los serafines; |
también traen zafiros... |
¡Cuidado con los diamantes!; |
uno de ellos escapa, resbala, |
cae y golpeando se licua |
tomando la forma de lago. |
Una valquiria andina amonesta/ sonriente |
y remedia el accidente: |
con vaporosos minerales de otro/ planeta |
moldea una meseta para el remanso. |
Los elfos admiran la singular/ reliquia, |
después de todo, era el detalle |
que les faltaba: |
un yunque, para fraguar el color |
de los primeros rayos de sol |
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Un elfo niño, |
sin permiso, |
diluye unos topacios y |
con los dedos, con esa tinta, imprime |
avecillas en la brisa. |
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